NI DE AQUÍ,
NI DE ALLÁ.
LINDERO empieza con nuestro fundador: quinta generación en Estados Unidos, no sabo kid certificado, con raíces mexicanas que el tiempo había vuelto borrosas. Los nombres de los pueblos seguían en la familia. Los lugares, no.
Viajando por México, y después mudándose a México, encontró algo que no andaba buscando: una paz generacional. Conocer la tierra de sus antepasados cambió cómo entendía a su familia, a los estados, a la cultura. Al país entero.
Para eso existe LINDERO: para que el lugar de donde viene tu familia no sea un recuerdo borroso. Que sea real. Que tenga forma. Y que esté en la pared, todos los días.













